Anemia Infecciosa Equina

 

Anemia Infecciosa Equina

 

La Anemia Nos Va a Matar

 

La anemia infecciosa equina es una de las enfermedades virales más nefastas que atacan al equino. Es de distribución mundial y, además, fácilmente transmisible.

El virus pertenece a la familia Retroviridae, una familia de virus especialmente patógena, que produce enfermedades incurables en distintas especies.

En los humanos, el virus de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA), pertenece a esta familia y al igual que éste, el de la anemia infecciosa equina al atacar a su huésped, el caballo, éste es portador por el resto de su vida.

Es ampliamente conocido que, hasta los momentos, no existe una vacuna que proteja a los humanos contra el SIDA, lamentablemente, la situación es similar para la anemia infecciosa equina.

Con este pequeño preámbulo he querido llamar su atención en relación a que esta enfermedad es un problema de todos, ya que la falta de información que poseen los propietarios sobre el peligro que corren sus valiosos ejemplares, y el escaso apoyo del Estado para con los colegas que laboran en instancias oficiales y practicantes privados, han dejado el campo libre para que esta terrible enfermedad haga de las suyas.

a pesar de que existe, hace ya muchos años, una campaña para el control y erradicación de la enfermedad, basada principalmente en el rifle sanitario, es decir, identificación y eliminación de los caballos portadores, el escaso numero de cursos de entrenamiento sobre reseña grafica y técnicas diagnosticas, hacen prácticamente imposible que la campaña cumpla con su objetivo.

La anemia infecciosa equina es una enfermedad con manifestaciones clínicas sencillas: depresión, anorexia, fiebre, petequias en membranas mucosas, edemas o muerte súbita en casos hiperagudos. Como pueden darse cuenta, cualquier caballo puede estar enfermo en nuestras propias narices sin que jamás nos pase por la mente que puede tener AIE.

El periodo de incubación de la enfermedad tradicionalmente se ha pensado que es largo, debido a que sus manifestaciones clínicas se evidencian principalmente por deterioro físico. Pues la verdad es, que esto no es del todo cierto, ya que su periodo de incubación puede ser tan corto como 10 días.

La enfermedad se trasmite principalmente por vía hematógena, siendo su principal vector biológico los tábanos y la mosca brava. La transmisión mecánica la realizan principalmente los seres humanos mediante el uso de agujas e instrumentos medico-quirúrgicos contaminados.

 

 

Como si todo esto no fuera suficiente, frenos o espuelas contaminados pueden participar activamente en el contagio.

El diagnostico clínico de la enfermedad no es fácil, ya que los caballos se contagian fácilmente; pero pueden sufrir la enfermedad en forma subclínica, es decir, manteniéndose en buen estado físico, y lo que es peor, comportándose como extraordinarios atletas en la fase crónica de la enfermedad.

En los años 70 el Dr. Leroy Coggins describe por primera vez una prueba de laboratorio llamada inmunodifusión en agar gel, con la fue por primera vez posible diagnosticar la enfermedad. Esta prueba, mejor conocida por ustedes como Test de Coggins, recibió ese nombre en reconocimiento al valioso aporte que este investigador realizo a la medicina equina y desde entonces es la prueba oficial para el diagnostico de la enfermedad en la mayoría de los paises del mundo.

 

 

Aun cuando después de más de 30 años de descrita por Coggins, la prueba de inmunodifusión en agar gel, esta se mantiene vigente, la ciencia no se ha detenido, pero nuestra legislación si, ya que otros países permiten el uso de pruebas complementarias como el Test de Elisa por ejemplo, para facilitar el trabajo. En Venezuela, sin embargo, esto no esta permitido, aun cuando todos sabemos del gran numero de caballos que se desplazan por todo el país portando el virus y compitiendo en distintas disciplinas ecuestres.

El Test de Coggins es una prueba altamente confiable, pero no es practico para detectar un caballo sospechoso en un evento donde compiten costosos caballos, ya que a las 72 horas cuando obtenga un resultado, ya no tengo ningún caballo en el parque ferial o la manga de coleo.

Venezuela tiene una realidad sanitaria muy particular y considerando:

* Que AIE es fácilmente transmisible
* Que los propietarios conocen poco de la enfermedad
* Que los caballos positivos en zonas de control tienen que ser sacrificados
* Que el SASA no tiene suficiente personal entrenado para cubrir todos los eventos ecuestres nacionales
* Que el Laboratorio Nacional de referencia en oportunidades solo tiene la buena voluntad, pero carece de reactivos necesarios y suficientes
* Que la Guardia Nacional no recibe entrenamiento sobre reseña grafica para corroborar que los ejemplares que se trasladan son los señalados
* Que los entes oficiales hacen cada vez más engorroso el ejercicio del practicante privado, al no facilitarle la realización de estas pruebas tal como se hace con otras enfermedades como brucelosis, leptopirosis, entre otras.

¿Es el momento de revisar y modernizar la campaña?....... de lo contrario

 

NOS SEGUIRÁ MATANDO LA ANEMIA